¿Influye lo que comemos y bebemos en nuestras emociones diarias? Un ambicioso estudio transdisciplinar liderado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (junto a la Universidad Francisco de Vitoria, la Universidad Rey Juan Carlos, la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Camilo José Cela) ha arrojado luz sobre la estrecha relación entre la Dieta Mediterránea (MedDiet), el estilo de vida y el bienestar emocional en la población española.
Publicado en la prestigiosa revista científica Preventive Medicine Reports (Volumen 61, 2026), este estudio analiza de forma pionera cómo encajan las bebidas fermentadas tradicionales como la cerveza en nuestro bienestar, nuestro comportamiento y nuestras relaciones sociales.
Publicado en la prestigiosa revista científica Preventive Medicine Reports (Volumen 61, 2026), este estudio analiza de forma pionera cómo encajan las bebidas fermentadas tradicionales como la cerveza en nuestro bienestar, nuestro comportamiento y nuestras relaciones sociales.
El estudio en cifras: radiografía del participante español
Para garantizar la representatividad en toda España, la recogida de datos se realizó minuciosamente bajo las siguientes variables demográficas y metodológicas:
• Población analizada: 2.751 adultos residentes en España
• Distribución por sexo: 53,9% hombres (1.482 participantes) y 46,1% mujeres (1.269 participantes)
• Edad media de la muestra: 29,1 años en hombres (± 10,5) y 28,6 años en mujeres (± 11,3)
• Índice de Masa Corporal (IMC) medio: 23,8 (dentro del rango normal), con una media de 24,6 en hombres y 22,9 en mujeres
• Distribución de Adherencia a la Dieta Mediterránea: El 16% de los participantes mostró una adherencia baja, el 68% una adherencia media, y el 16% restante una adherencia alta
• Ubicación geográfica: Residentes de 14 grandes ciudades españolas de más de 150.000 habitantes (incluyendo Madrid, Barcelona, Logroño, Badajoz, Santander, Albacete, Pamplona, Gijón, Vigo, Valladolid, Bilbao, Murcia, Zaragoza, Sevilla y Valencia).
¿Cómo interactúa la cerveza en nuestro día a día?
A continuación, presentamos los coeficientes de correlación de Pearson parciales (ajustados por edad y sexo) que demuestran estadísticamente el impacto del consumo de cerveza semanal en comparación con el vino sobre diferentes parámetros clave de conducta, emoción y satisfacción.
Encuentros sociales
Correlación con la cerveza: 0,14
Correlación con el vino: 0,13
Impacto: Positivo. Se asocia a una mayor interacción social semanal.
Nivel de felicidad
Correlación con la cerveza: 0,09
Correlación con el vino: 0,11
Impacto: Positivo. Se relaciona con mayores niveles de felicidad autopercibida.
Satisfacción con la vida social
Correlación con la cerveza: 0,12
Correlación con el vino: 0,07
Impacto: Positivo. Se asocia con una mayor satisfacción en el entorno de amistades.
Práctica deportiva
Correlación con la cerveza: 0,00
Correlación con el vino: 0,09
Impacto: Neutro. No se ha demostrado una asociación significativa.
Frecuencia de ansiedad
Correlación con la cerveza: 0,00
Correlación con el vino: -0,06
Impacto: Neutro. No reduce ni incrementa los niveles de ansiedad.
Satisfacción con los ingresos
Correlación con la cerveza: -0,07
Correlación con el vino: 0,00
Impacto: Leve correlación negativa. Está asociada al perfil del consumidor, no al producto.
Llevar una Dieta Mediterránea alta no solo cambia lo que hay en el plato; redefine por completo las rutinas diarias. Al comparar a los participantes con adherencia alta frente a los de adherencia baja, los investigadores encontraron diferencias de estilo de vida muy marcadas:
• El doble de deporte: Los participantes con alta adherencia realizan aproximadamente el doble de horas de ejercicio físico a la semana en comparación con los de baja adherencia.
• Más tiempo en la cocina: Existe un incremento progresivo y escalonado en las horas dedicadas a cocinar en casa, lo que refleja una mayor planificación y consciencia sobre lo que se consume.
• Mayor vida social: Quienes comen mejor también reportan un mayor número de encuentros y reuniones sociales semanales.
• Mayor satisfacción con la salud y el tiempo: A nivel individual, los mayores picos de satisfacción se dieron en la autopercepción de la salud y en la gestión del tiempo de uso diario
Correlación con la cerveza: 0,14
Correlación con el vino: 0,13
Impacto: Positivo. Se asocia a una mayor interacción social semanal.
Nivel de felicidad
Correlación con la cerveza: 0,09
Correlación con el vino: 0,11
Impacto: Positivo. Se relaciona con mayores niveles de felicidad autopercibida.
Satisfacción con la vida social
Correlación con la cerveza: 0,12
Correlación con el vino: 0,07
Impacto: Positivo. Se asocia con una mayor satisfacción en el entorno de amistades.
Práctica deportiva
Correlación con la cerveza: 0,00
Correlación con el vino: 0,09
Impacto: Neutro. No se ha demostrado una asociación significativa.
Frecuencia de ansiedad
Correlación con la cerveza: 0,00
Correlación con el vino: -0,06
Impacto: Neutro. No reduce ni incrementa los niveles de ansiedad.
Satisfacción con los ingresos
Correlación con la cerveza: -0,07
Correlación con el vino: 0,00
Impacto: Leve correlación negativa. Está asociada al perfil del consumidor, no al producto.
¿Cómo cambia tu vida según tu nivel de adherencia a la Dieta Mediterránea?
Llevar una Dieta Mediterránea alta no solo cambia lo que hay en el plato; redefine por completo las rutinas diarias. Al comparar a los participantes con adherencia alta frente a los de adherencia baja, los investigadores encontraron diferencias de estilo de vida muy marcadas:
• El doble de deporte: Los participantes con alta adherencia realizan aproximadamente el doble de horas de ejercicio físico a la semana en comparación con los de baja adherencia.
• Más tiempo en la cocina: Existe un incremento progresivo y escalonado en las horas dedicadas a cocinar en casa, lo que refleja una mayor planificación y consciencia sobre lo que se consume.
• Mayor vida social: Quienes comen mejor también reportan un mayor número de encuentros y reuniones sociales semanales.
• Mayor satisfacción con la salud y el tiempo: A nivel individual, los mayores picos de satisfacción se dieron en la autopercepción de la salud y en la gestión del tiempo de uso diario